La importancia de una buena higiene vocal

0

¿Por qué es tan importante mantener una óptima higiene vocal?

Los expertos recomiendan "evitar gritar". No combatir mediante la intensidad de la voz en las grandes multitudes o lugares de considerable ruido.

Para una correcta higiene vocal, los expertos recomiendan “evitar gritar”.

Por Inés Barbero Paniagua, Directora Gabinete Dinaf.

Cada vez es más corriente encontrarnos en nuestras consultas de logopedia a niños y adultos con problemas de voz. En el caso de los adultos, suelen ser personas cuyas profesiones  tienen como herramienta  principal  su voz (maestros y profesores, psicólogos, locutores, cantantes, etc.). No es necesario tener una lesión vocal para que acudan a terapia. Es más, yo siempre recomiendo acudir antes de que se produzca la lesión en las cuerdas: cuando se comienza a presentar disfonías más o menos recurrentes o episodios de fatiga vocal.  El sobre-esfuerzo vocal que requieren estas profesiones es muy alto, convirtiendo a estas personas en potenciales enfermos crónicos de la voz. Una buena higiene vocal podría evitar numerosas operaciones quirúrgicas y bajas continuas por enfermedad laboral.

Los objetivos generales (cada caso requiere unos objetivos concretos) que se trabajan en estas terapias van enfocados a lo siguiente:

  • Comprender lo esencial de adoptar unos buenos hábitos de higiene vocal, fundamentales para prevenir  futuras disfonías o afonías o lesiones en cuerdas vocales.
  • Enseñar los diferentes órganos y funciones que intervienen en la fonación. Aprender a manejarlos y hacerlos trabajar de la manera más óptima.
  • Enseñar un correcto patrón respiratorio costo diafragmático, pilar esencial de la fonación.
  • Trabajar una buena coordinación fono respiratoria
  • Aprender a impostar la voz.
Hidratarse bien bebiendo abundantes líquidos a lo largo del día a temperatura ambiente ayuda a una óptima higiene vocal.

Hidratarse bien, bebiendo abundantes líquidos a lo largo del día a temperatura ambiente, ayuda a  alcanzar una óptima higiene vocal.

Una vez trabajado todos los objetivos anteriormente descritos cobra gran importancia la conciencia por parte del paciente de adoptar buenos hábitos de higiene vocal. En la medida que esto ocurra nos aseguraremos el éxito o no de la terapia.

A continuación se describen de una manera global (como he dicho antes cada paciente precisa de sus propios objetivos acordes a sus necesidades individuales) los buenos hábitos de higiene vocal:

  • Reposo vocal cuando se note tensión o se perciban primeros signos de fatiga vocal: disfonía, tensión de la garganta, sequedad, ardor estomacal, alergias, etc. No exigir a la voz más de lo que exigirías a tu cuerpo: es necesario aprender a destinar períodos de reposo durante el día, no utilizar la voz de manera agotadora si estás enfermo o cansado porque la voz también se fatiga.
  • Evitar gritar. No combatir mediante la intensidad de la voz en las grandes multitudes o lugares de considerable ruido. Por ejemplo, si queremos llamar a alguien que está en otra habitación nos acercamos en lugar de llamarle a gritos; si estamos jugando a juegos al aire libre sustituir los gritos por señas, palmas silbidos, etc. Si estamos en un aula utilizar las palmas o un silbato para llamar la atención o pedir silencio. Es muy importante respetar este hábito sobre todo cuando estemos en períodos de disfonía o tensión vocal.
  • Hidratarse bien bebiendo abundantes líquidos a lo largo del día a temperatura ambiente. Evitar bebidas muy frías o muy calientes. Procurar tener a mano siempre agua cuando nos esperan muchas horas seguidas de trabajo.
  • lavar-dientesokMantener siempre una higiene bucal adecuada. Hacer gargarismos con sustancias no irritantes si hay molestias en la faringe. Mantener las fosas nasales limpias y libres para hacer una adecuada respiración nasal. Humedecer los ambientes donde se pasen muchas horas.
  • Mantener siempre una higiene postural adecuada. Importante cuando estemos hablando: postura erguida de manera que no undamos el tórax y la barriga (zona diafragmática-abdominal) y así haya suficiente espacio para respirar adecuadamente. Intentar mantener la zona del cuello relajada evitando tensiones musculares. Dedicar ratitos del día a hacer estiramientos y ejercicios de relajación.
  • Evitar el uso de la voz en situaciones donde se realice un esfuerzo físico considerable. Minimizar el uso de la voz si ésta está ya alterada. No carraspear ni toser y en lugar de ello bostezar, tragar lentamente y beber un poco de agua. Utilizar el bostezo para relajar la zona faringo-bucal. Descansar después de hablar mucho rato y procurar no hablar en espacios muy ruidosos. Evitar hábitos nerviosos al hablar: carraspeo, contener la respiración hablando rápidamente, hablar con respiración insuficiente, hablar en tono bajo y monótono, etc. No hablar con voz monótona de tono bajo: se debe permitir que el flujo respiratorio alimente la voz de manera que el tono se mantenga, varíe y suene bien. Evitar inicios de voz tensos y bruscos: mantener la garganta relajada cuando empieza a hablar. No hablar con frases más largas que el ciclo respiratorio natural: hablar lentamente y realizar pausas más frecuentemente.

 

Compartir

[La Revista de Montecarmelo]

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Scroll Up